No, no tiene nada que ver con algunas de las recientes medidas del nuevo «pop star» de la política, el flamante Primer Ministro Justin Trudeau. Se trata de una medida aprobada en abril de este año, la «Ley de Reducción de la Burocracia» (o «Red Tape Reduction Act», cuyo texto en inglés pueden encontrar aquí). Esta Ley establece que el Gobierno Federal debe derogar o modificar un reglamento cada vez que crea una nuevo, con la finalidad de compensar los costos que crea la nueva regulación.

«Si esto fuera otro país, te tendríamos que advertir que este café podría estar caliente. ¡Qué bueno que esto es Canadá». Saben.
La idea parte de una regulación de la provincia de Columbia Británica. Según este informe del Mercatus Center, esta política ha significado una reducción de requisitos legales para los negocios en un 43% desde que se implementó en 2001. Ello, a su vez ha transformado la economía de Columbia Británica, una de las de más pobre performance, en una de las que más crece.
Recomiendo leer completo el paper de Mercatus.
Por supuesto, que esta nueva regla no es perfecta (el Congreso todavía puede crear nuevas regulaciones y trámites), y los gobiernos pueden encontrar formas de «sacarle la vuelta». Pero es un gran avance: crea consciencia del hecho de que las normas tienen un costo (hecho que nunca podremos enfatizar lo suficiente) y evita el crecimiento exponencial de regulaciones y trámites (una tendencia en la mayoría de países).
¡Punto para Canadá!